miércoles, 7 de noviembre de 2007

Otra semana...



Los árboles que hay delante de mi ventana se han quedado "pelados"... Eso significa que paso a tener una mejor visibilidad del río y de la otra orilla. Imagino que no sería su objetivo principal, ¡pero ahí está!


La semana pasada se fue deprisa y sin grandes novedades:


Hemos empezado un nuevo curso de alemán, lo que implica nuevos compañeros (aunque seguimos juntos 7 del grupo anterior). Ahora tenemos, además, una china, una japonesa, una eslovaca, otra americana y una belga. ¡El pobre Kittipong se ha quedado sin compañía masculina! ¿Alguien cree que le importará?


Le he cogido gustillo a pasarme por la piscina después de clase. Hoy he coincidido con un vecino. No nos hemos mostrado muy comunicativos, pero apuesto a que se ha quedado con las ganas de preguntar algo sobre mi "dispositivo de última generación". Espero que él no se anime a repetir experiencia, porque es mucho mejor tener toda la piscina para mí. ¡Egoísta que es una!



Finalmente he resuelto el atasco del fregadero... por el método tradicional, desatascador químico (aunque lo eché cruzando los dedos, porque en el contrato de alquiler lo prohíbe expresamente). En realidad, en el contrato de alquiler pone muchas cosas. Entre otras, explican cómo limpiar los suelos de madera, y a pesar de las apariencias, este suelo no ha visto un árbol en su vida!! Digamos que su origen tiene más que ver con el petróleo...



¡Ah! Ayer descubrí un supermercado que echa por tierra mis prejuicios anteriores, pues tiene pescadería. No puedo decir que la oferta sea tan amplia como aquellas a las que estamos acostumbrados, pero sí que había peces, enteros y sin congelar. Vamos, con forma de pez, no de barrita. Me pilla más lejos, pero hay un tranvía que me lleva de puerta a puerta en 13 minutos, de modo que si alguien se anima, pretendo organizar excursiones con mi carro de la compra (Ikea®).


Aquí termino el relato, recordándoos que este fin de semana volveré a estar en Mungia. Así que ¡allí nos vemos! (algunos).


¡Un beso y buenas noches!

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