viernes, 30 de mayo de 2008

Primer corte de pelo

Primicia mundial, Ekhi en su primera visita a la peluquería. El muy marmota ni se despertó durante la "operación estética". Físicamente sigo sin estar muy segura de a quién acabará pareciéndose, pero en cuanto a los patrones de sueño, tenemos una clara línea genética, ¿verdad, Estela? ¡Encantada de conocerte, Ekhi!


Ya que el más pequeño de la casa no estaba por la labor de ofrecernos diversión gratuita, nuestro querido Peio se hizo responsable de concedernos unas sonrisillas.

Quiero - una - bici


Con el solecito llegan los recuerdos de Verano Azul, y de Pancho y los demás sobre sus bicis, silbando la banda sonora de nuestra infancia.

Frankfurt es una ciudad pequeña, al menos si tenemos en cuenta las zonas por las que me muevo, y he tardado un año en convencerme de que la bici es uno de los vehículos más interesantes para desplazarse por ella.

Por desgracia, las aerolíneas ya cobran el transporte de bicicletas (era de esperar teniendo en cuenta lo que les gusta la pasta y la larga temporada que hace desde que lo miré la última vez), así que no me compensaba comprármela en Bilbao el fin de semana. Es una pena, porque Decathlon parecía una opción interesante y aquí el más cercano está a unos 100 km. Ahora que estoy "entrenada" igual me animo a ir con los patines y volver en bici... ;O)

El sábado pasado, en compañía de Ana, les eché un vistazo a las bicis de segunda mano que había en el rastro, pero el estado de "descomposición" de los elementos metálicos nos disuadió.


La tarea más complicada va a ser elegirla, ¿alguien me echa una mano? ¿Mountain bike para un look deportista, o modelo de paseo, en plan señorita? Es importante que tenga cesta, en Cambridge me venía estupendamente para hacer la compra.

Ya he recibido una sugerencia, sólo que no estoy segura de querer seguirla...

martes, 27 de mayo de 2008

Patinando en Hockenheimring

Mi velocidad sobre ruedas sigue siendo reducida, pero aún así me lancé a probar sobre los patines la pista del circuito de Fórmula 1 de Hockenheim: 4 kilómetros y medio de carretera cuidadamente asfaltada, sin más obstáculos que los trocitos de goma procedentes de los neumáticos de esos vehículos lentorros para los que está diseñada en realidad.

Antes de mi excursión me aseguré de recibir información sobre las curvas peligrosas, para evitar salirme de la pista. ;O)

Tras el ejercicio volvimos a Frankfurt (a 95 km) y recuperamos energía con unas hamburguesas estupendas en un restaurante del barrio que tal vez acabe arrepintiéndome de haber descubierto.

viernes, 23 de mayo de 2008

Eurovisión europea


No sin cierto temor a que me eliminaran de su lista de contactos, durante la semana previa al festival eurovisivo envié un mail a mis amigos de Frankfurt para proponer acercarnos a algún local en el que lo televisaran y disfrutar del evento en un entorno multinacional. Varios se animaron y acabamos en el bar del English Theatre, rodeados de guiris de multitud de países.

Como la originalidad está en decadencia y el pensamiento colmena se globaliza, también allí fueron abundantes durante las votaciones los familiares comentarios del tipo: "si nosotros también nos hubiéramos dividido en tantos países como la URSS tendríamos muchas más posibilidades de ganar" y "yo no sé para qué votan, si todos sabíamos el resultado antes de empezar".


Pero ése fue sólo el final de un día que empezó con desayuno en Sachsenhausen y un paseo por los pintorescos puestos de segunda mano (quien dice segunda dice decimotercera) del rastro a orillas del Main. Es increíble la cantidad de... de... de... "antigüedades" inservibles que pueden llegar a reunirse encima de una mesa. Digamos que hay algunas cosillas interesantes, pero abunda la morralla resultado del vaciado de altillos y trasteros polvorientos.


Un toque de cultura con la visita al museo Städel, pateo prolongado por el centro de la ciudad, visita a un supermercado (una de mis actividades preferidas en los viajes) y ratito de descanso en el sofá como preparación para la quedada nocturna.

jueves, 22 de mayo de 2008

Ana


Meses después de organizar la visita, finalmente llegó la fecha del encuentro. El viernes por la tarde me acerqué al aeropuerto para recibir a Ana.

Me gusta sentarme en la sala de llegadas a observar a la gente que espera, con diversos grados de impaciencia, a que sus amigos, familiares o “encargos laborales” salgan de la zona de recogida de equipajes.

Los niños suelen ser los que más se alteran, o al menos los que más se permiten mostrar esa emoción que los invade al ver a un ser conocido aparecer tras las puertas automáticas. Pero todos, hasta los menos expresivos, dejan escapar una amplia sonrisa. Es entretenido inventar historias sobre quiénes son y a quién esperan los individuos de alrededor (único recurso si se te olvida llevar un buen libro).

Cuando no haya nada interesante en cartelera puede que me plante allí, con un buen cubo de palomitas, a disfrutar de cientos de finales “made in Hollywood”. Al menos me ahorraré la larga tira de anuncios que embuten los alemanes antes de la peli...

Ahí daba comienzo nuestro fin de semana turístico y soleado, en el que pateamos cual si hubiera huelga de transportes urbanos.

domingo, 18 de mayo de 2008

Fiesta y Heidelberg

Vista desde el castillo

El fin de semana pasado fue completito. El viernes empezamos disfrutando de las terrazas, entre otras la de nuestro pub habitual, en el que nos dieron las tantas de charla.

El sábado, después de unas "copas" relajadas en casa de un amigo, nos animamos a ir a una fiesta que se celebra una vez al mes en la planta 25 de la torre Japón, un edificio que, por lo demás, está dedicado a oficinas. Música variada, aunque con un alto componente electrónico... un poco más de gente de la recomendable para moverse con alegría y una zona de sofás estupenda que okupamos encantados después de un largo rato en movimiento.

El domingo, siguiendo un plan trazado hace unas semanas, pasamos el día en Heidelberg, una ciudad 90 kilómetros al sur de Frankfurt famosa por su aire limpio y sus numerosos elementos históricos.

Terminado el fin de semana, tocó volver a un ritmo frenético de traducción, motivo por el que tengo un poco abandonado el blog...


lunes, 12 de mayo de 2008

Galicische Woche (Semana gallega)


Frankfurt se mueve estos días a ritmo de muñeira. Y ya que están, porque los eventos y las reuniones multitudinarias hay que aprovecharlas, cae también alguna sevillana, pasodobles, ritmos de verano... Niños y jóvenes bilingües, de ésos que despiertan mi más sana envidia, danzaban sobre el escenario las últimas coreografías aprendidas en las academias locales que los acercan a las tradiciones de sus progenitores.

Y porque una fiesta no es tal si no se llena el estómago, las casetas servían desde paella, tortilla de patatas y churros hasta mojitos, de procedencia no tan ibérica.

Yo tan sólo "pasaba por allí" porque había quedado para comer por la zona, pero siendo mi acompañante amante de toda música bailable, allí nos hemos quedado a disfrutar del ambiente festivo.

sábado, 10 de mayo de 2008

¡Pero qué mala memoria!

El día se ha presentado con un solazo estupendo, de los de veranito agradable. Un tiempo ideal para darse una vuelta por esa feria de la que os hablaba antes.

Puestos de comida, atracciones, música en vivo de todo tipo, niños, adultos... y todo en medio del bosque de Frankfurt, a las afueras de la ciudad.

Unas vueltas en la noria para disfrutar de la vista de Frankfurt desde lo alto, una ronda en los autos de choque recordando viejos tiempos (estoy en Mungia el segundo fin de semana de fiestas, ¿alguien se apunta a unos choques frontales? ¿Kuko, compañero de columpios? Prometo darte flojito que ahora eres "aitatxu") ...

Cada puesto por el que pasábamos olía mejor, pero antes de comer hemos optado por montar en una última atracción:


Si alguno se ha fijado en el gesto del chico de enfrente, en principio no iba para mí, pero me lo habría merecido.

¿Acaso no aprendo? ¿No me quedó claro ya durante el curso de buceo que no llevo bien el mareo? ¿Quién me manda montarme en un trasto cuyo único objetivo es dar vueltas a alta velocidad y sobre varios ejes?

Resultado: repentinamente los deliciosos olores que me rodeaban sólo me daban ganar de buscar un rincón en el que deshacerme del desayuno.

Con la vista baja para ver el mínimo movimiento posible me he "arrastrado" hasta el tranvía que nos ha llevado de nuevo al centro. Allí, una siestita en el césped a la orilla del río me ha dejado como nueva.

Eso sí, a partir de ahora la atracción más vertiginosa a la que pienso subirme es ésta.


¡Saludos estáticos desde un entorno que ha dejado de girar!

Deuda

Sé que os debo el reportaje del viaje a Estambul, pero ya que me he retrasado un par de días por culpa del trabajo y el buen tiempo, voy a esperar un poco más, a ver si consigo el resto de las fotos y Duygu me recuerda el nombre de un par de cosas que vimos o comimos...

Así va el árbol de mi ventana

Este fin de semana (lunes incluido, porque aquí no se trabaja) hay una fiesta en el bosque de Frankfurt, "Wäldchestag", a la que nos han recomendado ir. Creo que hoy nos daremos una vueltilla por allí a ver cómo se divierten los alemanes.

¡Que disfrutéis del finde!