
Sí, tengo un seguro médico alemán, pero he preferido gorronearos la seguridad social. Es una mera cuestión de comodidad. La médico de cabecera tiene mi historial, me hace rápido las recetas y sabe exactamente el tipo de análisis que necesito para la revisión anual del endocrinólogo.
Porque puede que sea fácil traducir T4 y hormona tiroestimulante al alemán, pero ¿y el resto de las palabras que van antes y después cuando me hagan explicar cuándo me diagnosticaron el hipotiroidismo, qué medicación tengo, los síntomas, etc? Creo que por este mes tengo bastante con que me hayan colocado en un nivel superior al mío en el Goethe... ¡Suficientes esfuerzos lingüísticos para una temporada!
A lo que iba... el viernes madrugué (más o menos) para ir a llevar el tarrito de orina y dejar que me vampirizaran. Después, un masaje de-poco-a-muy-poco-relajante en el que la tía (imagino que profesionalmente) hundió repetidamente los nudillos en los "nudillos" que se me han ido formando en la espalda por culpa del sedentarismo postural.
Continué la mañana con una visita a las oficinas, diversas, entre las que se han dispersado mis ex-compañeros, y la culminamos con una comida de chicas muy entretenida.

Las claves de la reunión: buena compañía, una amalgama equilibrada de conversaciones interesantes, sinsentidos y cotilleo, alguna que otra bromilla... ¡cómo no, estando Mariajo presente! y, por supuesto, un flashback emotivo.
El día terminó con una cena tranquilita junto con Car y una hamburguesa pampera, y una de nuestras adoradas sesiones de sofá.

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