domingo, 17 de febrero de 2008

Actividades extraescolares

Porque cuando hay amigos nuevos, hay que aprovechar los días soleados y salir a que nos dé el aire... eso hicimos, al más puro estilo adolescente.

El domingo empezó con el encuentro en la parada de tren de Dornbusch, Frankfurt norte. Ellos, balón de rugby, ellas, ganas de descansar al sol (estos deportes de contacto no son lo mío, y se diría que tampoco lo suyo...)

Después, disgregación con cometidos diversos: ducha, siesta (ésa era yo), gimnasio, visita... y reencuentro en un restaurante asiático para coger fuerzas para la actividad nocturna: bolos.

Tiene sus ventajas saber perder (lección que aprendí en nuestra época de jugadoras de voleibol) porque entre mi poca puntería y la presencia de una americana de los estados de la unión entre los contrincantes, pocas posibilidades tenía de salir victoriosa. Tal vez si seguimos practicando...

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