
Aquí tenemos a Peio, con Aitzpea, para que por fin veais quién es la que siempre deja caer un mensajillo cuando cuelgo una foto del peque.
En la anterior visita a Bilbo no pude verlos, pero esta vez tuvimos una buena sesión de charla acompañadas del más pequeño del grupo. Se mantuvo formal hasta que, cansado de pasar de brazo en brazo, decidió llamar la atención para que le dieran de comer.

Y seguimos con los retoños (en proyecto).
El sábado invadimos el hogar de Estela y Kuko por sorpresa para darles unos regalitos para Ekhi. Como percibiréis en la foto, la futura madre empieza a tener ciertas dificultades para levantarse del sofá. ;O)
Todavía nos quedan unas cuantas semanas para el gran día, pero se respira impaciencia. No tengas prisa, Estela, que tenemos una boda pronto ¡y os queremos de fiesta!
Un beso desde el exilio.

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