Es lo que me entra al pensar que tengo que hacer el resumen de un contrato de arrendamiento alemán de casi 40 páginas. Por suerte, la redacción puede ser en castellano o en inglés (elegiré el primero, para compensar la dificultad de la lectura).
Pero... "y lo que voy a aprender...", ¿eh?
La próxima redacción que me pidan para clase va a ir en lenguaje jurídico, vais a ver cómo triunfo. (Jeje)
El contrato ya está impreso, los diccionarios engrasados... ¡allá voy!
Deseadme suerte.

1 comentario:
Suerte, hijina.
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